Todos sabemos que mantenerse activo es bueno para nuestro bienestar físico y mental, pero ¿sabías que hacer ejercicio con regularidad puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2?
Según Diabetes UK, tener exceso de peso es un factor de riesgo clave para la diabetes tipo 2, por lo que mantenerse activo cada día es importante para perder peso o mantener un peso saludable. Moverse más también ayuda a reducir el perímetro de la cintura, bajar la tensión arterial, mejorar el estado de ánimo, gestionar el estrés y conciliar mejor el sueño.
En este Día Mundial de la Diabetes, analizamos cómo la actividad física puede ayudar en la lucha contra esta enfermedad, que afecta a unos 4,8 millones de personas en el Reino Unido.
Cómo mantenerse activo
Diabetes UK recomienda realizar 30 minutos de actividad moderada cinco días a la semana, o 15 minutos de actividad vigorosa cinco días a la semana.
La actividad moderada incluye caminar a paso ligero, montar en bicicleta en terreno llano, nadar o participar en una clase de ejercicio online suave. En estas sesiones tu respiración se acelera, pero aún puedes mantener una conversación.
La actividad vigorosa incluye pedalear rápido o en subida, nadar a ritmo alto, correr o hacer entrenamientos HIIT. En estas sesiones tu respiración se vuelve muy rápida y te cuesta hablar.
Diabetes UK también recomienda realizar, dos o más días a la semana, actividades para mejorar la fuerza muscular, como cargar la compra, yoga, Pilates o levantar pesas ligeras.
Los entrenamientos por potencia de CicloZone empiezan desde solo 30 minutos, así que una única clase de CicloZone es una forma muy eficiente de cumplir varias de estas recomendaciones a la vez.
Beneficios del ejercicio para personas con diabetes
Mantenerse físicamente activo aporta muchos beneficios para la salud, pero resulta especialmente importante en personas con diabetes tipo 2. El ejercicio no solo ayuda al cuerpo a utilizar mejor la insulina, sino que también contribuye a mantener una tensión arterial saludable, mejorar el colesterol y favorecer la pérdida y el mantenimiento de peso.
Para las personas con diabetes tipo 1, uno de los beneficios más importantes del ejercicio es que aumenta la sensibilidad a la insulina. Esto significa que necesitarás menos insulina para la misma cantidad de carbohidratos y, además, puede ayudar a reducir los picos de glucosa después de las comidas.
Sin embargo, combinar ejercicio y diabetes tipo 1 plantea ciertos retos, así que consulta siempre con tu profesional sanitario antes de iniciar una nueva rutina de entrenamiento y asegúrate de controlar cuidadosamente tus niveles de glucosa en sangre.
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